Ribeyro
Gracias por cada conversación en tus palabras mudas, en los dichos de luder, en prosas apátridas, en ese diario donde sucumbimos a la tentación del fracaso. Gracias Ribeyro por tanta honestidad encarnizada.
Gracias por cada conversación en tus palabras mudas, en los dichos de luder, en prosas apátridas, en ese diario donde sucumbimos a la tentación del fracaso. Gracias Ribeyro por tanta honestidad encarnizada.